La crisis actual en el comercio exterior es claramente coyuntural. Se debe a factores temporales y específicos, como las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China o las políticas arancelarias implementadas por la administración Trump o la incertidumbre geopolítica derivada de conflictos globales e inestabilidad política en algunas regiones (p.ej. Ucrania o Gaza). Estas tensiones sin duda han generado incertidumbre, desestabilizando mercados, afectando al crecimiento económico y al comercio global.
Pero anteriormente hemos tenido ya otras crisis coyunturales
- La pandemia del 2020
- La guerra comercial entre Estados Unidos y China en 2018
- La crisis financiera global de 2008
- La crisis del petróleo de 1973
Incluso han habido otras como por ejemplo, durante la Gran Depresión de 1929. El comercio internacional se redujo un 50% entre 1929 y 1934. La Ley Arancelaria Smoot-Hawley de 1930, que aumentó los aranceles a los productos importados, exacerbó la situación, llevando a una contracción del comercio mundial.
En comparación, la crisis financiera de 2008 también tuvo un impacto significativo en el comercio global, con una caída del 12% en el comercio internacional. Sin embargo, la recuperación fue más rápida que en la Gran Depresión, gracias a las políticas de estímulo económico y la cooperación internacional.
Durante la pandemia de COVID-19 (2020) hubo una caída del 9,2%.
La guerra comercial entre EE. UU. y China, 2018-2020, dado el volumen de comercio global que estos países representan en el contexto mundial (25%), resulto en una caída del 3,3% en el comercio global.
La situación actual es diferente a las crisis anteriores. Aunque hay tensiones comerciales y mas proteccionismo (coyuntural), la economía global esta más interconectada que nunca y el comercio entre países se ha desarrollado tanto y ha alcanzado tal magnitud que se ha convertido en imprescindible para la mayoría de países.
Ante las dificultades se buscan alternativas. Como prueba vemos en España que las exportaciones 2025 rompen su techo histórico. Impulsadas por sectores como la automoción o el agroalimentario, se superan los 36.400 millones de euros en exportaciones en octubre.
Es cierto e importante tener en cuenta que la situación puede variar dependiendo del tipo de comercio, de la región y del sector.
Diferenciando el comercio de mercancias del de los servicios, observamos como a nivel global, el comercio de mercancías disminuyó un 4,3% en 2023 mientras que el de servicios aumento un 8%. El crecimiento global decrecio un 1,2%. Sin embargo en 2024, según la Organización Mundial del Comercio (OMC), el crecimiento fue del 2,4%. Incluso se estima un cierre en 2025 con crecimiento cercano al 7%.
Es cierto que hay preocupación por la incertidumbre en el comercio global, por la «imprevisibilidad» imperante en la situación actual, pero ello es producto de factores coyunturales que antes o después desaparecerán. No hay nada que nos indique de la existencia de una crisis estructural en el comercio global.
Fdo: Santiago Arrechea Fúster, experto en Finanzas Internacionales.





